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2º DOMINGO DESPUÉS DE NAVIDAD (B)

 

“La Palabra era Dios” 

El Evangelio de Juan que hoy abrimos, comienza hablando de Dios como “Palabra”. El hombre y la mujer, creados a imagen y semejanza de Dios, ha­bla­mos desde nuestra inteligencia y nuestra libertad, con lo que superamos a to­dos los animales de la tierra, que en otros aspectos nos superan con mucha dis­tancia. 

  El misterio de Dios se nos abre un poco desde este resquicio de luz que de­fi­ni­mos como “palabra”. Entre los humanos nuestra vida interior la expresamos co­mu­nicándonos, así establecemos relaciones a veces tan fuertes y fecundas que están en el origen de toda familia. La amistad, un don tan preciado, ne­ce­sa­rio y enriquecedor, tiene la palabra como una de sus expresiones impor­tan­tes; cuando una amistad se rompe, dejamos de hablarnos. Hablando since­ra­mente abrimos y descargamos nuestro corazón. Por la palabra contagiamos idea­les y abrimos nuevos horizontes. Son algunas de las experiencias que este con­cepto de “palabra” evoca en nosotros. 

  No le bastó al amor de Dios regalarnos la vida, el don con el que nos llegan to­dos los demás. Necesitó comunicarse más a cada uno de los hombres desde su propia misteriosa intimidad. Para ello nos envió a Jesús como expresión de sí mismo en forma humana para que su profundo misterio y grandeza fuesen de alguna manera asequibles a nuestra pequeñez. 

  Jesús es una “Palabra” humana, concreta, que habla con hechos y mensajes hu­manos, desde el nacer al morir, desde el éxito al fracaso y la persecución; vi­ve el crecimiento, las experiencias sucesivas y todos los sentimientos propios del ser humano. Plantea interrogantes y descubre misterios. 

  El don que resume el proyecto de Dios en Jesús está formulado con estas pa­la­bras: “A cuantos la recibieron les da poder para ser hijos de Dios”. 

  La Palabra pues es Jesús y resume el amor de Dios y su esencia; los que por la fe le aceptamos y nos convertimos a Él, entramos en la familia de Dios. Es el regalo con el que Dios ha llevado a cabo su proyecto de salvación de todos los hombres. 

  No le bastó darnos la vida por medio del amor de nuestros padres, por medio de la fe en Jesús nos da la nueva vida que nos constituye en hijos de Dios.

 

  ¿Qué significa “creer - en - Jesús - y - recibir - la - Palabra”?

 

                                                                                        Llorenç Tous