No podemos olvidar que en las Residencias hay personas que viven en soledad, porque sus familias habitan lejos o murieron, igual que sus amigos, por este motivo muchas veces tienen pocas visitas.
Es verdad que en la Residencia les proporcionan el cuidado que necesitan, alimentación, comodidad, asistencia sanitaria, etc. Pero lo que no pueden hacer es de acompañantes de estas personas mayores y enfermas.
La Pastoral de la Salud es conocedora de este problema y trata de llenar este vacío mediante el grupo de visitadores y visitadoras, procurando hacer un acompañamiento discreto ayudando a paliar un poco la soledad, consiguiendo que se sientan amados y apoyados por alguien que se preocupa por ellos y les ofrecen amistad y ayuda. |